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Poda y vecería en el olivo

Escrito por Escuela Superior del Aceite de Oliva | 20/07/20 8:24

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Para hablar de la poda y su relación con la Vecería en el Olivo, vamos a pasar por cada una de las estaciones del año (hemisferio norte).

Primavera

  • Olivo sin poda: olivo muy espeso, con muchas yemas de flor, que se desarrollan a inflorescencias. 

Cada rama tiene poca iluminación y poco suministro de savia desde la raíz, pues cada rama compite con las colindantes. La madera del olivo, afecta, sustrayendo también nutrientes. Habrá poco crecimiento vegetativo, por lo que al año siguiente habrá poca flor.

  • Olivo podado: brotes muy iluminados, brotes con buen flujo de savia, con poca madera a la que derivar parte de los fotoasimilados que producen las hojas adultas.

El olivo es capaz de producir crecimiento vegetativo a la vez que las inflorescencias, crecimiento vegetativo que portará las flores al año siguiente.

 

Verano

  • Olivo sin poda: ha cuajado un gran número de frutos. Cada fruto tiene una semilla, que emite hormonas que llegan a las yemas que brotarán al siguiente año. Estas hormonas dan el mensaje de derivar la brotación a hoja, no a flor. A mayor número de frutos, más cantidad total de esta hormona. 

A más carga, más demanda hídrica, y aún menor crecimiento de brotes. La madera sigue compitiendo con los brotes y con los propios frutos, y ambas estructuras no crecen todo lo que pueden.

  • Olivo podado: tiene menos frutos, así que emitirá menos cantidad de hormonas inhibidoras de la floración de retorno. 

Los frutos crecen más rápido, así que la carga total de frutos verdes en el árbol, va convergiendo entre olivos podados y no podados.

 

Otoño 

La aceituna es un sumidero fortísimo en el olivo, por lo que no hay crecimiento vegetativo en ningún supuesto.

  • Olivo sin podar: la aceituna llega hasta el final de los brotes, por lo que la relación hoja/pulpa del brote, es baja, y las hojas de este brote, al exportar nutrientes a los frutos, se quedan muy mermadas de nutrientes, pues pocas hojas tienen que nutrir a muchos frutos.

Las aceitunas, al recibir un flujo deficiente de nutrientes minerales y fotoasimilados, no acumulan biomasa a toda su capacidad, por lo que quedan pequeños y con poco rendimiento graso.

  • Olivo podado: los brotes del olivo podado pudieron producir crecimiento vegetativo delante del fruto en primavera y verano.

Tienen bastantes hojas con las que nutrir a las aceitunas, por lo que las aceitunas se desarrollan con buen tamaño y rendimiento graso, y estas hojas no se quedan muy mal de nutrientes.

Ya desde este momento, la carga total en el olivo, es equiparable en olivos podados y sin podar.

 

Invierno / primavera

  • Olivo sin podar: Después de la cosecha, el olivo sin podar ha quedado muy esquilmado de nutrientes. Las escasas yemas de flor también tienen en cuenta esta situación, y derivan aún más la brotación a hoja, no a flor. 

El olivo sin podar tenía una masa muy grande de aceituna, y baja de hoja, por lo que queda después de la recolección, con una bajísima relación hoja madera, que le hace recuperar muy mal la masa foliar, produciendo brotes cortos con hojas pequeñas. 

  • Olivo podado: al tener brotes largos por delante de los frutos, es decir, una alta relación hoja/pulpa, no quedó tan bajo de nutrientes, por lo que no le envía mensajes negativos a las yemas con respecto a la floración de retorno. Del mismo modo, en esos brotes, habrá algunas yemas de flor que produzcan flores y algo de cosecha de retorno.

Años sucesivos

El efecto péndulo de cosecha alta seguida de cosecha baja, va minimizando gracias a la poda y al resto de manejo. Un olivo con una cosecha nula, al año siguiente tendrá una floración excesiva. Con una cosecha media en el año OFF o de descanso, la floración del nuevo año de carga no será tan explosiva.